
Mirando el precipicio, sin darse cuenta de caer
los sentimientos se convierten en viejas hojas papel
tan fuerte se rasgo su vestido, tan rota quedo la ilusión.
una lagrima escondida en una luna sin color.
Se guarda el precioso dolor del desamor,
sumergido bajo sangre, cinco llaves y un error
un violento esfuerzo cubierto de perdón
un silencio que tapo los sueños ahogados de desesperación.
Se le perdió el pulso, se le fue la voz
asesinando a su musa, su razón y lo olvidó.

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